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PERIODISMO DIGITAL----
Un
estudioso de cuestiones relacionados con Internet apuntaba, hace ya
unos años, que mientras los niños escriben ahora textos, los del
futuro escribirán hipertextos, es decir, combinarán palabra con
sonidos, imagen, videos, animaciones…
Pero lo que se
anuncia como la forma de redactar de las futuras generaciones, es
ahora una realidad para quienes trabajamos en las páginas web y nos
adentramos cada día en el mundo de nuevas ―e incluso en ocasiones
asombrosas― tecnologías que revolucionan la escritura a cada minuto.
Otra complejidad
adicional es el empleo de los hiperenlaces o hipervínculos, a veces
extrañamente ausentes en algunos trabajos publicados en nuestros
sitios web, pero cuyo funcionamiento hacen que la lectura deje de
ser un procedimiento lineal.
Dado que resulta
más difícil leer en una pantalla que en un libro, hay que tener en
cuenta varios elementos para lograr que podamos llamar, y luego
retener, la atención del cibernauta, porque de otra manera,
acumularemos una gran cantidad de accesos, pero no visitas
reales al sitio.
Entremos en
materia. En primer lugar, el lenguaje de la Web debe ser lo más
conversacional posible. No se trata de exponer una tesis, sino de
establecer la empatía adecuada con el navegante. Para ello debemos
seleccionar cuidadosamente las palabras, y sobre todo en el caso de
nuestros sitios, basados en temas relacionados con la niñez y la
juventud, esto adquiere una relevancia particular. No debemos
olvidar que estamos presentando al mundo lo que hacen, piensan y
dicen los niños y jóvenes cubanos, pero hay que hacerlo de forma
clara y atractiva, sin teques ni localismos.
No podemos
redactar de forma que el lector se pierda en lo que queremos decir.
La claridad, el manejo adecuado de las incidentales y una sintaxis
lineal serán herramientas infaltables en nuestro quehacer en la web.
La brevedad, pero siempre con contenido, es otro factor que debemos
tener en cuenta, sin olvidar además que debemos explicar sin
fatigar.
Con todo esto,
y por supuesto, el tema tratado, lograremos la atención de quien
visita nuestra página. Y aquí nos detendremos un poco. Si no
definimos desde el principio el objetivo de nuestro sitio y cuál es
su público, será muy difícil que nos comuniquemos y logremos atraer
la atención sobre él. Igualmente, es preciso dosificar adecuadamente
la información, no atropellar datos ni abrumar al visitante.
Por último,
debemos huir de los siguientes "vicios": exceso de sustantivos y
adjetivos, las frases negativas (si se emplean, debe estar
acompañada de frases afirmativas) y las expresiones ambiguas.
También será útil reducir los desplazamientos en pantalla a lo
indispensable, y conformar los textos en párrafos nunca largos.
Todo esto
contribuirá a que nuestra presencia en el cambiante y siempre
atractivo mundo de Internet sea realmente efectiva. |