|
PERIODISMO DIGITAL----
No
son pocos los medios de comunicación que evitan o retiran los Chat
de sus publicaciones online alegando falta de control o supervisión,
y que además constituyen cargas para los proveedores de Internet.
Son aquellos que tienen miedo a que los usuarios de los Chat se
embarquen en conversaciones que nada tienen que ver con el perfil
editorial del medio que brinda el soporte. Numeroso también es el
grupo de los que argumentan no interesarles implementar o sostener
una herramienta tecnológica que aglutine a una comunidad virtual de
comunicación para que algunos lo conviertan en un espacio crítico
contra el propio espacio.
¿Por qué ver la copa mitad vacía y no cambiar la perspectiva y verla
mitad llena?
Como regla general y comprobadamente cierta, la primera herramienta
de comunicación en la Red es el correo electrónico o email. También
es cierta y comprobada la utilidad del chat, como la segunda
herramienta tecnológica
para la comunicación, y en ese contexto un medio para el desarrollo
de objetivos de carácter social, político, educativo, académico,
etc.
El
chat es un gran centro de reuniones virtual en el que usuarios de
todas partes del mundo pueden charlar. Las conversaciones son en
tiempo real; los usuarios entran con un nick o apodo, por el que son
reconocidos por el resto de la comunidad. El término proviene del
idioma inglés y significa conversación ligera e informal
(Diccionario Webster, 1959). Al ser definido como una conversación
que se produce por medio de la computadora, se entiende que se da la
participación de al menos dos personas ubicadas en dos sitios
geográficos distantes que intercambian mensajes de forma simultánea
(Trancredi, 2004).
Aunque para muchos es un recurso electrónico para el ocio y el
entretenimiento, la realidad es que el chat es una valiosa
herramienta social, política y educativa.
El fenómeno "chat" se extiende por el planeta a una velocidad
impresionante. La Internet tiene más de cinco mil sitios para
conversar en los principales idiomas. Algunos son pequeños y pueden
hospedar 50 personas, pero hay otros que pueden dar servicio hasta
tres mil usuarios al mismo tiempo, sobre todo en horarios pico. Por
su parte, el principal servicio gratuito de conversación simultánea
(llamado ICQ) ya pasó los 500 mil usuarios. Es muy posible que estos
servicios crezcan tanto como los servicios gratuitos de correo
electrónico.
Para dar un ejemplo, solamente Hotmail, el servicio de correo de
Microsoft, reporta actualmente 50 millones de usuarios. El chat es
un desafío y una gran posibilidad de acceder a un viejo sueño de la
humanidad, como es la comunicación global, porque requiere de una
computadora personal (PC) y una conexión a Internet.
Estos datos nos sirven para reflexionar en que si no aumentamos este
tipo de espacios en Internet para poder nosotros influir en la
opinión pública internacional, los usuarios del mundo, que incluye a
los que quieren información acerca de Cuba, seguirán utilizando los
servicios internacionales, que cada vez toman más espacio, con la
visión extranjera de todos los puntos de vistas cubanos excepto los
que nos interesa proyectar a nosotros. Necesitamos influir en el
pensamiento universal y para eso es vital generalizar esta
herramienta.
Tal es el
fenómeno de los chat que tiene preocupados a psicólogos,
especialistas en comunicación, sociólogos, a los expertos en
mercadotecnia, que ven cómo las personas abandonan la televisión
para pasarse las horas conversando en Internet. Cada vez son más
frecuentes los comentarios de alarma frente a todo tipo de
anécdotas, por ejemplo, sobre personas que pueden mantenerse en el "chat"
durante horas y horas mientras trabajan. Si ya sabemos que las
personas crean adicción a este tipo de herramientas, lo más correcto
no es censurarlas, sino aprender a utilizarlas para dar la batalla
ideológica que se nos pide y se espera de nosotros.
Los expertos en interactividad manifiestan que la causa del auge de
las conversaciones vía Internet tiene que ver con un problema
fundamental de las formas de vida urbanas de las grandes ciudades
del mundo en la actualidad: las grandes deficiencias en los niveles
de comunicación interpersonal, institucional y masiva. Y este es
precisamente el punto en donde el chat aparece y cobra importancia.
El chat nos permite eliminar distancias geográficas, pero también
otro tipo de distancias, como las afectivas e intelectuales.
El chat, al borrar prácticamente las barreras y prejuicios derivados
de las "apariencias", permite una comunicación más libre, y a veces,
más cercana, en mucho menor tiempo del "normal" y con muchas
facilidades "logísticas". Con las ventajas y desventajas del
anonimato (voluntario, pero generalizado en el chat), es posible
intercambiar puntos de vista sobre todos los temas, incluyendo
aquellos considerados difíciles. Por estas razones, el riesgo del
chat es más de tipo afectivo que informativo. No creemos que en el
chat las personas estén expuestas a información más perniciosa de
Cuba de la que reciben por todos los medios de comunicación masiva,
institucional e interpersonal a su alcance, en particular, la TV y
la prensa escrita. Pero sí sabemos que una persona que no tiene
satisfechas sus necesidades básicas de comunicación es altamente
vulnerable en el chat, en cuanto a sus sentimientos, emociones,
actitudes y expectativas frente a los demás. Creemos que la solución
no es prohibir el chat ni censurarlo porque dejaríamos a los “lobos”
la posibilidad de manipular estas mentes. Lo importante es mejorar
la calidad de la comunicación en nuestra vida cotidiana con el
exterior, fundamentalmente en temas difíciles, pero siempre con
nuestra visión de las cosas, con intención. Con ello podemos
prevenir los problemas y riesgos mencionados, y evitar que el chat
se convierta en un mecanismo compensatorio que para nada corresponde
con nuestros intereses.
Sin embargo, existen aún muchos prejuicios para la utilización de
este método como herramienta de trabajo.
Comprendemos que una de las desventajas es la incertidumbre sobre el
tipo de persona con la que un usuario pueda tener interacción, ya
que no todo el que entra a una sala de Chat, lo hace con un fin
serio, algunos tratan de sabotearte el chat colocando elementos que
nos perjudican, no
obstante
debemos tener en cuenta que, si bien se accede en forma anónima, si
es necesario, se puede llegar a saber perfectamente quién es quién
en cada caso y bloquearlo para que no entre otra vez.
Repito, creo que la censura y la prohibición no son la solución,
porque con ello solamente estamos atacando los síntomas de ese tipo
de problemas.
Para nuestra búsqueda e investigación y para difundir por el mundo
la verdad de este país podemos y debemos utilizar los chat. Debemos
saber cuál es nuestro objetivo y buscar el interlocutor que sirve a
nuestro interés sabiendo llevar la conversación al terreno buscado.
Es decir, si buscamos hablar acerca de los
Cinco cubanos presos en Estados Unidos por luchar contra el
terrorismo, entonces, debemos buscar a alguien que viva en
alguno de los Estados donde están recluidos, si tiene algún elemento
que nos una, como idioma u otro, mejor, y una vez establecido el
contacto poco a poco entrar en el tema. Debemos saber de antemano
que la mayoría de las veces los primeros contactos son de
socialización, depende de nuestra propia habilidad de comunicación
el mantener la conexión llevando la conversación al objetivo
buscado. Debemos a medida que la conversación fluye armar una
estrategia según el interlocutor. Es un trabajo estratégico de
comunicación. Es importante tener en cuenta, los temores de cada
individuo inmerso en la sociedad receptora. Recordar que lo único
tangible es el mensaje, del mismo depende entonces, la primera
impresión que ofrecemos a nuestro interlocutor. Por eso, después de
establecido el contacto es preferible la comunicación vía email
porque podemos escribir en forma más analítica lo que se quiere
transmitir y lo que realmente se está buscando sin crear
susceptibilidades a la otra parte. Ya ese es uno que tenemos a
favor, porque lo logramos sacar del chat para vincularlo a una
comunicación más personalizada por correo. Es seña que prendió
nuestra comunicación y despertó un interés en esa persona. Ese es el
espacio que debemos ir ganando, y no tenerle miedo al debate.
Puede tenerse la seguridad que si se presenta y se utiliza esta
herramienta con la inteligencia que se requiere y como corresponde,
se logrará manejar la situación y, en la casi totalidad de los
casos, resultará sumamente fructífera.
|