La Tecla. Sitio de los periodistas cubanos para el debate y reflexión sobre temas teóricos-profesionales
Cuba,
La radio comprometida con la comunidad
 
Autor: Pedro Manuel Pérez Roque
Medio: Director de Radio Taíno. La Habana. Cuba.  www.radiotaino.cubasi.cu
email: pperez@rtaino.icrt.cu
 

Periodismo radial PERIODISMO RADIAL---- Les quiero proponer algunas reflexiones sobre la radio, medio donde los creadores han encontrado la capacidad de sobreponerse a los retos que le ha impuesto los adelantos tecnológicos y la aparición de otros medios como la televisión, el video y en estos momentos invaden el mercado un grupo de medios alternativos de alta tecnología, individualizado en su uso, característica que distingue a la radio.

 

El medio radial marca su auge a inicio del siglo XX, desde los años 30 se hace un feroz uso de la comercialización publicitaria y se abandona en primer lugar los contenidos para hacerlos más económicos y se emplea la música como el símbolo de lo atractivo para insertar la publicidad. También se hace más urbano, pues las regiones rurales no eran grandes consumidores de los productos y servicios que se les hacia publicidad.

 

Como la comunicación ha estado basada en lo económico las  investigaciones no han profundizado en  los vínculos que existen entre comunicadores y  sus públicos. Estas están desprovistas de voluntades políticas para en el mejoramiento, al menos, espiritual de los públicos consumidores  y no admiten estudiar a profundidad las relaciones entre países y   el conjunto de sistemas comunicativos de cada nación. 

 

Hay una tendencia a pensar que lo comunitario se refiere al tamaño y a un área geográfica en específico. Para muchas personas radio comunitaria es sinónimo de radios pequeñas de baja potencia, recluidas en algún lugar perdido de un pueblo, de quién sabe dónde. En pocas palabras: se les identifica con las características de las tres P: pocas, pequeñas y pobres.

 

Hoy los avances informáticos dirigidos al gran público son juegos fundamentalmente. También se asocia tecnología a utopía. La utopía de la Red que enseña de modo directo o implícito el lema de que delante de los ordenadores todos somos “iguales”. Volviendo a la realidad, observamos que sólo un pequeño  por ciento de los ciudadanos está  conectado a la Red. Que el perfil del internauta es varón, blanco y de clase media o media alta. Que nunca tantos han sido incomunicados por tan pocos. Recogemos y hacemos nuestras las palabras de Eduardo Galiano, cuando afirma que "estamos ante un mundo sin alma; no hay pueblos, sino mercados; ciudadanos, sino consumidores; naciones sino empresas; relaciones humanas, sino competencias mercantiles”. Si la comunicación se reduce a tecnología y mercado estamos convirtiendo nuestras relaciones en puro intercambio comercial, alimentado la triste espiral del que más tiene más invierte para tener más. Las grandes empresas venden a los que tienen, los que carecen de poder adquisitivo, sencillamente no existen.

 

Estos razonamientos no dejan de encontrarse a lo largo de la historia de las comunicaciones y cada vez son más sofisticados, ellos fueron  los que dieron origen a los medios comunitarios en la búsqueda de alternativas de comunicación.

 

Ante este reto surge la necesidad de encontrar respuestas a las inquietudes sociales no satisfechas en los medianos y  grandes  medios y ello comienza a dar pasos a pequeñas estaciones de radio que respondían a las demandas de la comunidad que en sus inicios tuvo muchos factores de estimulación como la iglesia, asociaciones de vecinos,  agricultores,  incluso artistas que querían poner a disposición de la comunidad sus creaciones.

 

Existen muchas definiciones sobre que es RADIO CUMUNITARIA, aquí le proponemos  una visión de esta radio en diferentes circunstancias, pero en sentido general persiguen los mismos objetivos, servir de manera eficiente y eficaz,  sin animo de lucro, a la comunidad.

 

José Ignacio López Vigil, ha sido un estudioso de la radio comunitaria, fundamentalmente en América latina, y la define de la siguiente manera:   “Cuando una radio promueve la participación de los ciudadanos y defiende sus intereses; cuando responde a los gustos de la mayoría y hace del buen humor y la esperanza su primera propuesta; cuando informa verazmente; cuando se estimula la diversidad cultural; cuando la mujer protagoniza la comunicación y no es una simple voz decorativa o un reclamo publicitario; ésa es una radio comunitaria”.

 

Algunos colegas consideran que con esta definición en Cuba no existe  radio comunitaria, ¿cuales son los argumentos? Varios,  pero el más fuerte es que la radio comunitaria es dirigida, operada y propiedad de la comunidad.

 

En nada esto contradice lo que hace nuestra radio. Solo se diferencia por la forma y no por el contenido. No solo en Cuba existen estas particularidades, en cada país existen especificidades e incluso hay radio que es financiada de forma  parcial o total por el estado. Lógicamente no es igual la radio de Canadá que la de Colombia.

 

Teóricos canadienses plantean que: “Es necesario que sea claro que el objetivo de la radio comunitaria no es el de hacer algo por la comunidad, es, más bien, el de dar una oportunidad a la comunidad para que haga algo por ella misma, como por ejemplo, poseer el control de su propio medio de comunicación”. Esta definición posesiona a la comunidad como propietaria, contribuyente para que la radio exista. Aquí existe una diferencia de principio con la radio en Cuba pues  la comunidad debe colaborar con ella dando información, criticar el modelo de comunicación empleado para que sea mejorado, plantear a través de los diferentes canales las necesidades no cubiertas.

 

Ahora bien, podemos tener todos estos principios básicos, conceptos que definen como hacer la radio pero ello debe complementarse con la investigación que nos permita conocer la comunidad, porque cada una tiene característica particulares, servicios diferentes, hábitos que las distinguen. No es lo mismo una comunidad rural a una urbana, es diferente una comunidad en Mantua a una en Maisí. Esto no está resuelto aunque en el nuevo concepto de radio local o municipal esté incluido el investigador social en cada emisora.

 

Harold D. Lasswell refiere “que  la función social de los medios, consiste en supervisar y vigilar el entorno (o sea al gobierno, al Estado) y en transmitir la herencia social, función que debía ser cumplida mediante la educación, así como con la organización y estructuración de los instrumentos sociales, lugar donde los medios de comunicación tenían una gran preponderancia”.

 

Como se puede apreciar existe en esta definición puntos de contactos y lógicamente diferencias, sobretodo en el control del entorno, pues la radio cubana debe ejercer ese papel para mejorar, ayudar, ser un canal de   transmisión de opiniones y sugerencias sobre la gestión y administración de la propiedad social.

 

No me queda lugar a duda que la radio en Cuba es una radio comunitaria, con una distinción, que los profesionales reciben una preparación superior, es una preocupación permanente que la información sobre el medio llegue al colectivo creativo y propicia en mayor o menor grado el intercambio de experiencia sin que ello constituya el robo de conocimientos.

 

Hemos realizado algunas investigaciones sobre los públicos y como se sabe se diferencian los públicos jóvenes de los adultos. Los primeros son muy difíciles de retener por su propia naturaleza de cambio, movimiento y aspiraciones mientras los adultos son más estables. Los horarios constituyen un elemento básico a la hora de realizar los diseños de programas.

 

Recientemente realizamos una muestra en públicos jóvenes y    el mayor consumo de los contenidos están relacionados con la música pero cuando se refieren a la información existe interés por la noticia en tanto sea breve, precisa, sólo para saberse informado; otros contenidos de cultura general serán atractivos para ellos por su singularidad, brevedad, lenguaje dialógico, por su interacción con el oyente. También expresan interesarse por los programas de participación y los dramatizados.

 

Se aprecia la diversidad de preferencias (en cuanto a la música y la información); incluso una misma persona gusta de diversos géneros musicales y se interesa por diversas áreas del conocimiento. El problema y la solución a la vez, frente a esta diversidad de gustos están en la misma radio. La solución: se cuenta con diversas emisoras que tienen cobertura en la misma región, durante las 24 horas del día y con una amplia gama de contenidos para satisfacer todos los gustos; sin embargo, se demanda por estos jóvenes una radio que tenga “de todo y en todo momento” para satisfacer la diversidad de gustos de la población e incluso individuales. El problema: consiste en cómo las personas pudieran encontrar lo que desean en un momento determinado y evitar encontrar el mismo contenido por causa del azar. Aunque las emisoras de mayor aceptación pueden ser unas,  la tendencia es a escuchar programas de diversas emisoras o buscar determinados contenidos al azar a través del dial; muchas veces sin llegar a reconocer a cuál emisora pertenece. Esta tendencia unida a la poca sistematicidad en la utilización de la radio y la presencia de muchos programas con perfiles similares traen como resultado que sea difícil la diferenciación de las emisoras, que no se logre una imagen integral, abarcadora de éstas y que se considere a los programas que se transmiten a través de la radio como homogéneos.

 

La interrogante más recurrente de estos jóvenes es cómo la radio puede satisfacer a todas las personas teniendo en cuenta el presupuesto psicológico de las Diferencias Individuales: ¿Colocando toda la diversidad de contenidos posibles a lo largo de su programación diaria? Pero, cómo se puede acceder o conocer estos espacios si no conoce la programación de todas las emisoras, no escucha la radio todo el día y escucha sólo algunos programas de emisoras diferentes. Es por esta razón que se puede tener la percepción de que determinados contenidos o tipo de programas no se transmiten  por la radio (por ejemplo, hay quien solicita que se realicen programas especializados de la trova tradicional, humorísticos, espacios de orientación para jóvenes y adolescentes, etc. cuando en diferentes emisoras existen estos espacios)  o, como se ha planteado, se tiene la percepción que los espacios que transmite la radio son muy parecidos.

 

Todo ello demuestra que las emisoras no han logrado, en algunos casos, sembrar en el público su identidad. Las  diferentes señales que se reciben en un mismo lugar no alcanzar a tipificar su perfil diferenciador, los programas son coincidentes en el mismo horarios como los informativos que están casi todos en el horario de la mañana y reciben las noticias de las mismas fuentes, por lo que una noticia es repetida de la misma forma y redacción en varios informativos. Por lo tanto si recorres el dial te encontraras con contenidos iguales o parecidos en más de una emisora.

 

Estas afirmaciones están basadas en monitoreos sistemáticos y por ello creo en la necesidad de la distinción, la diferenciación, la búsqueda de de recursos innovadores, escapar de los mimetismos de productos comunicativos que aunque con altas audiencias resultan para una emisora  es casi seguro que no funcione en otra. Ejemplos existen pero seguimos empeñado en lograr revertir estos resultados  para alcanzar éxitos que otros programas gozan  con un posicionamiento en la  audiencia establecida  de tiempo.

 

La radio en Cuba esta urgida de reajustes de perfiles, despojar de algunas la imitación de otros niveles radiales que en nada se corresponden con las misiones y sus objetivos. Algo a estudiar es la proporción en que deben estar presentes contenidos foráneos aunque como principio todos los medios deben apropiarse de lo más importe de la visión  general, pero sin dejar de entender que la competencia está en como mejor servir a la comunidad desde su modelo y no como hacer mejor lo mismo que otras estaciones hacen para un público diferente, o para el mismo público pero con un nivel de generalidad que nada tiene que ver con lo especifico de otras.

 

La radio comunitaria es un factor de acercamiento, un puente, un paso hacia el otro, no para que el otro se convierta en lo que nosotros somos, sino para que él pueda ser lo que es. No se trata de tener más, sino de ser, ésa es la verdadera misión de las radios comunitarias.

 

La radio en la comunidad debe promover el cambio, la promoción de valores, establecer los limites de conducta, participar con su publico en la ratificación o rectificación de su modelo de comunicación, encontrar e incorporar sus necesidades de información, ser un vehículo de la recreación del barrio, interactuar con la escuela, la fabrica, los servicios.

 

No tendrá créditos una radio de la localidad o el barrio que aplique todo el conocimiento universal y no tome en cuenta las inquietudes de los vecinos, de los escolares, trabajadores y profesionales que constituyen su potencial de oyentes. 

 

Parafraseando a Eduardo Galiano   afirmamos  que la Radio Cubana: Debe  informar a todos de todo, para que estén enterados de todo  y no como reza Galiano que hacen  los medios capitalistas: “Estamos informados de todo, pero no nos enteramos de nada".

 

Hoy nos parece importante que miremos hacia el futuro; convencidos que el medio no puede transitar con una programación improvisada. Debe primar el conocimiento y la creación, la búsqueda de elementos novedosos, que marquen la forma de hacer, dar pie a la distinción del espacio.

 

El trabajo de creación, aunque tiene un carácter individual, debe nutrirse de las mejores ideas y esto obliga conocer de manera permanente el pensamiento que deben y de hecho pueden captarse de los públicos internos y externos. 

 

Pensar que todo esta inventado es como decir que no hay nada que hacer y ello puede ser sinónimo de inercia. Es un clarín al fatalismo. Decir que somos un medio subestimado es mirar apocalípticamente el porvenir. Seguir produciendo con técnica digital como se hacia con técnica analógica es ignorar el desarrollo.

 

Cuando Fidel sentencio que “. toda la radio debía ser como una radio Rebelde” pensamos que estas palabras están referidas   a que respondan a los intereses de la población, cumplir la misión  de   comunicar a los oyentes con la veracidad de su origen.

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