La Tecla. Sitio de los periodistas cubanos para el debate y reflexión sobre temas teóricos-profesionales
Cuba,
El reportaje escrito: reflexiones sobre el modelo documental
 
Autor: Luis Machado Ordetx
Medio: Periódico Vanguardia. Villa Clara, Cuba  www.vanguardia.co.cu
email: cip218@cip.enet.cu
 
Género Reportaje GÉNERO REPORTAJE---- El periodismo expresa una representación y una interpretación de la realidad y los acontecimientos que rodean al hombre, y por supuesto, demanda de la existencia de los géneros para trasmitir un servicio público desde una óptica histórico-cultural que revalúa el entorno y orienta al consumidor en su acertada selección.

El reportaje en prensa plana confirma un quebradero de cabeza para cualquier escritor —profesión en la que incluye el cubano Alejo Carpentier a todo periodista—, empeñado en reconstruir el universo mediato o inmediato donde reside.

Rastrear y puntualizar, de acuerdo con los enfoques teóricos, los atributos que tipifican las excelencias de un reportaje testimonial o documental participativo, constituyen para el profesional cubano un desafío ético y una responsabilidad ideológica y estética ante el público, la sociedad y su historia presente o perspectiva.

Pero: ¿Qué es un reportaje? ¿Cuáles son sus características y cuándo dispongo de un buen tema? ¿Cómo utilizar los métodos de investigación que aportan las Ciencias Sociales? ¿Dónde incluir los recursos literarios que tomamos en préstamo? ¿Por qué hay que contrastar las fuentes?...

Esas son interrogantes que, desde el inicio, replantea el periodista para encontrar la «amplitud» de la noticia. Infinidad de reportajes se malogran en el camino, es cierto, por la poca observancia del que trabaja aspectos inherentes o exclusivos de un género mayor para la interpretación y el conocimiento de la realidad.

El reportaje, según algunos teóricos consultados, se define como:

«[…] es quizás la forma más exigente de la expedita utilización de los recursos de la noticia de rutina, pero sumado a ello la investigación, la interpretación, y sobre todo la definición noticiosa de los conflictos y alegrías de los seres humanos que componemos la civilización actual». Muñoz Zapata, Rodolfo (1990): De la noticia al reportaje humano, p. 62, Editorial Pablo de la Torriente Brau, La Habana.

«[…] desafío a la capacidad técnica de narración. Representa un compendio de técnicas de la noticia y de la entrevista. Requiere para llevar sus requisitos elementales de un asunto o tema que tenga importancia tal, que pueda ser tratado a fondo…». Buendía Tellezgirón, Manuel (1983): Ejercicio periodístico, p. 183, Editorial Pablo de la Torriente Brau, La Habana.

«[…] relato periodístico —descriptivo o narrativo— de una vasta extensión, y de estilo literario muy personal en el que se intenta explicar cómo han sucedido los hechos actuales o recientes…». Martínez Albertos, José Luis (1991): Curso general de redacción periodística, p. 273, MES, La Habana.

«[…] forma periodística que comunica, explica, analiza y examina, analiza y examina los hechos y profundiza en todos los sucesos que narra». Benítez, José Antonio (1983): Técnica periodística, p. 162, Editorial Pueblo y Educación.

Benítez es más completo, porque provoca el contrapunto: para interpretar, analizar y explicar, es imprescindible la búsqueda, la indagación, la pesquisa, la investigación y la trascendencia de acontecimientos y actores inmersos en un escenario.

Otras conceptualizaciones indican que el reportaje es:

«[…] forma periodística que se elabora para ampliar, completar y profundizar en la noticia, para explicar un problema, plantear o argumentar una tesis o narrar un suceso. El reportaje investiga, describe, informa, entretiene y documenta». Leñero, Vicente y Carlos Marín (1986): Manual de periodismo, p. 68, Grijalbo, México.

«[…] indaga con distintos grados de profundidad, valiéndose de múltiples fuentes y métodos, sobre hechos o situaciones públicas, para dar a conocer su existencia, relaciones, orígenes o perspectivas, mediante el empleo de diversas estructuras y recursos expresivos». Ulibarri Bilbao, Eduardo (1994): Idea y vida del reportaje, p. 38, Editorial Trillas, México, 1994.

«[…] género periodístico más completo y complejo […], porque una vez seleccionado el tema y acordado el plan de trabajo […], el periodista tendrá que buscar la información mediante la observación directa, cuando sea posible, en las fuentes documentales ¨[…], y a través de testimonios de quienes vivieron el suceso, han sido testigos […] o son expertos en el problema investigado…». Díaz Rancel, Eleazer (1978): Miraflores fuera del juego, p. 85, Editotrial Lisboa, Caracas.

«[…] relato-narración de características literarias sobre un hecho, asunto o tema de actualidad o interés general, en el que se pretende dar una visión amplia mediante el análisis, la interpretación y la información contenida en una exhaustiva investigación practicada en el terreno o a partir de fuentes orales o documentales». Rodríguez Betancourt, Miriam (2001): «Tipología del periodismo contemporáneo», Disertación, Instituto Internacional de Periodismo José Martí, La Habana.

Las definiciones de estudiosos y practicantes del periodismo, y en particular del género, pueden ser heterogéneas y hasta polémicas. Un abordaje desde el punto de vista cuantitativo, incluso cualitativo, sería amplio. Sin embargo, más importante resulta distinguir en aquellas características comunes que fundamentan: el cómo o el tipo de reportaje que necesita la prensa plana cubana, y en general los demás medios de comunicación, para acercarnos de manera efectiva  a la reconstrucción inminente de la realidad, sus hechos y actores principales.

El punto de partida está en la toma de decisiones del proceso: la selección del tema, la fundamentación investigativa, la explotación eficiente de los instrumentales teóricos que aportan las Ciencias Sociales en la interpretación de los acontecimientos, la recopilación de testimonios y datos cotejados y comprobados, y la originalidad que ostente el discurso.

Las determinadas rutinas productivas también conspiran de manera desfavorable, más cuando el reportaje constituye un género que requiere tiempo para cimentarse: la investigación a los ojos del periodista imbuido en su redacción, casi nunca, para no ser tajante, representa una práctica consciente, estable y orgánica.

Rolf Schulze en el «Reportaje en la prensa Socialista», Tiempos Nuevos, 1983, precisa que  la «[…] selección del objeto es decisiva para sumir el reportaje dentro de un especial proceso de creación, donde se combinan métodos científicos y artísticos, para tocar las puertas de una correcta y juta argumentación de situaciones, hechos y héroes de actualidad en cualquier tiempo».

De lo apuntado, tres condiciones básicas debe contener un texto de este tipo: la elaboración de una medular información que de respuesta amplia a las seis preguntas clásicas del periodismo, el análisis investigativo, objetivo y reposado de los acontecimientos, y un procedimiento de elaboración literaria que, desde la arrancada, capte la atención del lector que percibe un relato vívido y de calor humano.

El reportaje como género pertenece en su tipología al periodismo interpretativo, y por su espíritu de actualidad rebasa las fronteras de lo puramente informativo, al ofrecer el por qué del asunto, las aristas de las situaciones, los antecedentes y motivos esenciales que lo originan y un complejo cuadro de la realidad objetiva.

Una rigurosa investigación sustentada en la observación participante y en el cotejo de fuentes, es obvio, como hemos visto, y respalda también Eduardo Ulibarri Bilbao —Periodismo para nuestro tiempo: informar e interpretar, 1988—, ofrece el insumo básico del reportaje.

El género cae entonces dentro del campo del periodismo interpretativo, incluso del explicativo, porque hay una urgencia en presentar una escritura exacta y precisa en la evaluación del argumento, capaz de facilitar  la elección de un punto de vista afirmativo o negativa en receptor.

El reportaje, por tanto, fija su interés en cualidades de fenómenos de diversa índole, sobre todo sociales, y al transitar entre ambos tipos de periodismo, expone una realidad, difunde contornos y propicia razonamientos sobre los acontecimientos transcurridos.

Sin embargo, casi todos nuestros reportajes no rebasan los límites de lo puramente informativo, porque se atina más a una respuesta puntual de las seis preguntas clásicas del Lead, con vagos asomos —diría— de ciertos ingredientes literarios, alejados de una coherente estructura en la organización del texto.

EL REPORTAJE TESTIMONIAL: UN RESPONSABILIDAD CON LA HISTORIA

Este tipo específico de reportaje viene imponiéndose desde hace algún tiempo en nuestra prensa plana, sobre todo la que se despliega en las provincia, no muy distante en virtudes y defectos del género a la practicada por las publicaciones nacionales.

Sin duda, el denominado reportaje testimonial, por el uso reiterado que efectúa con las fuentes, capaces de atestiguar un acontecimiento. Otros teóricos llaman a esta manera periodística de enfocar y desentrañar la realidad: Investigativo, incluso Histórico, como sustenta Juan Gargurevich, mientras el cubano Luis Rolando Cabrera lo avala como de Archivo o Gabinete, por el modo en que se elabora.

Las características que destacan son: investigación participante del autor que selecciona temas, testigos, recopila informaciones en fuentes orales y documentales.

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