GÉNERO REPORTAJE----
El periodismo expresa una
representación y una interpretación de la realidad y los
acontecimientos que rodean al hombre, y por supuesto, demanda de la
existencia de los géneros para trasmitir un servicio público desde
una óptica histórico-cultural que revalúa el entorno y orienta al
consumidor en su acertada selección.
El reportaje en prensa plana
confirma un quebradero de cabeza para cualquier escritor —profesión
en la que incluye el cubano Alejo Carpentier a todo periodista—,
empeñado en reconstruir el universo mediato o inmediato donde
reside.
Rastrear y puntualizar, de
acuerdo con los enfoques teóricos, los atributos que tipifican las
excelencias de un reportaje testimonial o documental participativo,
constituyen para el profesional cubano un desafío ético y una
responsabilidad ideológica y estética ante el público, la sociedad y
su historia presente o perspectiva.
Pero: ¿Qué es un reportaje?
¿Cuáles son sus características y cuándo dispongo de un buen tema?
¿Cómo utilizar los métodos de investigación que aportan las Ciencias
Sociales? ¿Dónde incluir los recursos literarios que tomamos en
préstamo? ¿Por qué hay que contrastar las fuentes?...
Esas son interrogantes que, desde
el inicio, replantea el periodista para encontrar la «amplitud» de
la noticia. Infinidad de reportajes se malogran en el camino, es
cierto, por la poca observancia del que trabaja aspectos inherentes
o exclusivos de un género mayor para la interpretación y el
conocimiento de la realidad.
El reportaje, según algunos
teóricos consultados, se define como:
«[…] es quizás la forma más
exigente de la expedita utilización de los recursos de la noticia de
rutina, pero sumado a ello la investigación, la interpretación, y
sobre todo la definición noticiosa de los conflictos y alegrías de
los seres humanos que componemos la civilización actual». Muñoz
Zapata, Rodolfo (1990): De la noticia al reportaje humano, p.
62, Editorial Pablo de la Torriente Brau, La Habana.
«[…] desafío a la capacidad
técnica de narración. Representa un compendio de técnicas de la
noticia y de la entrevista. Requiere para llevar sus requisitos
elementales de un asunto o tema que tenga importancia tal, que pueda
ser tratado a fondo…». Buendía Tellezgirón, Manuel (1983):
Ejercicio periodístico, p. 183, Editorial Pablo de la Torriente
Brau, La Habana.
«[…] relato periodístico
—descriptivo o narrativo— de una vasta extensión, y de estilo
literario muy personal en el que se intenta explicar cómo han
sucedido los hechos actuales o recientes…». Martínez Albertos, José
Luis (1991): Curso general de redacción periodística, p. 273,
MES, La Habana.
«[…] forma periodística que
comunica, explica, analiza y examina, analiza y examina los hechos y
profundiza en todos los sucesos que narra». Benítez, José Antonio
(1983): Técnica periodística, p. 162, Editorial Pueblo y Educación.
Benítez es más completo, porque
provoca el contrapunto: para interpretar, analizar y explicar, es
imprescindible la búsqueda, la indagación, la pesquisa, la
investigación y la trascendencia de acontecimientos y actores
inmersos en un escenario.
Otras conceptualizaciones indican
que el reportaje es:
«[…] forma periodística que se
elabora para ampliar, completar y profundizar en la noticia, para
explicar un problema, plantear o argumentar una tesis o narrar un
suceso. El reportaje investiga, describe, informa, entretiene y
documenta». Leñero, Vicente y Carlos Marín (1986): Manual de
periodismo, p. 68, Grijalbo, México.
«[…] indaga con distintos grados
de profundidad, valiéndose de múltiples fuentes y métodos, sobre
hechos o situaciones públicas, para dar a conocer su existencia,
relaciones, orígenes o perspectivas, mediante el empleo de diversas
estructuras y recursos expresivos». Ulibarri Bilbao, Eduardo (1994):
Idea y vida del reportaje, p. 38, Editorial Trillas, México,
1994.
«[…] género periodístico más
completo y complejo […], porque una vez seleccionado el tema y
acordado el plan de trabajo […], el periodista tendrá que buscar la
información mediante la observación directa, cuando sea posible, en
las fuentes documentales ¨[…], y a través de testimonios de quienes
vivieron el suceso, han sido testigos […] o son expertos en el
problema investigado…». Díaz Rancel, Eleazer (1978): Miraflores
fuera del juego, p. 85, Editotrial Lisboa, Caracas.
«[…] relato-narración de
características literarias sobre un hecho, asunto o tema de
actualidad o interés general, en el que se pretende dar una visión
amplia mediante el análisis, la interpretación y la información
contenida en una exhaustiva investigación practicada en el terreno o
a partir de fuentes orales o documentales». Rodríguez Betancourt,
Miriam (2001): «Tipología del periodismo contemporáneo»,
Disertación, Instituto Internacional de Periodismo José Martí, La
Habana.
Las definiciones de estudiosos y
practicantes del periodismo, y en particular del género, pueden ser
heterogéneas y hasta polémicas. Un abordaje desde el punto de vista
cuantitativo, incluso cualitativo, sería amplio. Sin embargo, más
importante resulta distinguir en aquellas características comunes
que fundamentan: el cómo o el tipo de reportaje que necesita la
prensa plana cubana, y en general los demás medios de comunicación,
para acercarnos de manera efectiva a la reconstrucción inminente de
la realidad, sus hechos y actores principales.
El punto de partida está en la
toma de decisiones del proceso: la selección del tema, la
fundamentación investigativa, la explotación eficiente de los
instrumentales teóricos que aportan las Ciencias Sociales en la
interpretación de los acontecimientos, la recopilación de
testimonios y datos cotejados y comprobados, y la originalidad que
ostente el discurso.
Las determinadas rutinas
productivas también conspiran de manera desfavorable, más cuando el
reportaje constituye un género que requiere tiempo para cimentarse:
la investigación a los ojos del periodista imbuido en su redacción,
casi nunca, para no ser tajante, representa una práctica consciente,
estable y orgánica.
Rolf Schulze en el «Reportaje en
la prensa Socialista», Tiempos Nuevos, 1983, precisa que la
«[…] selección del objeto es decisiva para sumir el reportaje dentro
de un especial proceso de creación, donde se combinan métodos
científicos y artísticos, para tocar las puertas de una correcta y
juta argumentación de situaciones, hechos y héroes de actualidad en
cualquier tiempo».
De lo apuntado, tres condiciones
básicas debe contener un texto de este tipo: la elaboración de una
medular información que de respuesta amplia a las seis preguntas
clásicas del periodismo, el análisis investigativo, objetivo y
reposado de los acontecimientos, y un procedimiento de elaboración
literaria que, desde la arrancada, capte la atención del lector que
percibe un relato vívido y de calor humano.
El reportaje como género
pertenece en su tipología al periodismo interpretativo, y por su
espíritu de actualidad rebasa las fronteras de lo puramente
informativo, al ofrecer el por qué del asunto, las aristas de las
situaciones, los antecedentes y motivos esenciales que lo originan y
un complejo cuadro de la realidad objetiva.
Una rigurosa investigación
sustentada en la observación participante y en el cotejo de fuentes,
es obvio, como hemos visto, y respalda también Eduardo Ulibarri
Bilbao —Periodismo para nuestro tiempo: informar e interpretar,
1988—, ofrece el insumo básico del reportaje.
El género cae entonces dentro del
campo del periodismo interpretativo, incluso del explicativo, porque
hay una urgencia en presentar una escritura exacta y precisa en la
evaluación del argumento, capaz de facilitar la elección de un
punto de vista afirmativo o negativa en receptor.
El reportaje, por tanto, fija su
interés en cualidades de fenómenos de diversa índole, sobre todo
sociales, y al transitar entre ambos tipos de periodismo, expone una
realidad, difunde contornos y propicia razonamientos sobre los
acontecimientos transcurridos.
Sin embargo, casi todos nuestros
reportajes no rebasan los límites de lo puramente informativo,
porque se atina más a una respuesta puntual de las seis preguntas
clásicas del Lead, con vagos asomos —diría— de ciertos
ingredientes literarios, alejados de una coherente estructura en la
organización del texto.
EL REPORTAJE TESTIMONIAL: UN RESPONSABILIDAD CON LA HISTORIA
Este tipo específico de reportaje
viene imponiéndose desde hace algún tiempo en nuestra prensa plana,
sobre todo la que se despliega en las provincia, no muy distante en
virtudes y defectos del género a la practicada por las publicaciones
nacionales.
Sin duda, el denominado reportaje
testimonial, por el uso reiterado que efectúa con las fuentes,
capaces de atestiguar un acontecimiento. Otros teóricos llaman a
esta manera periodística de enfocar y desentrañar la realidad:
Investigativo, incluso Histórico, como sustenta Juan Gargurevich,
mientras el cubano Luis Rolando Cabrera lo avala como de Archivo o
Gabinete, por el modo en que se elabora.
Las características que destacan
son: investigación participante del autor que selecciona temas,
testigos, recopila informaciones en fuentes orales y documentales.
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