COMUNICACIÓN SOCIAL----
En
la primera parte el enfoque sobre la toma de decisiones fue tratado
desde sus aspectos más generales y desde el punto de vista
individual. Someramente se enunció los elementos de la toma de
decisiones en un Organismo o Centro Laboral.
Trataremos en
esta segunda parte, de profundizar en aspectos sobre la toma de
decisiones en Organismos, tomando en consideración que sin dudas,
significa mayores responsabilidades para los encargados de la misma.
Comencemos
por analizar que mientras cualquier persona en su quehacer diario
tiene que decidir sobre algo, eso lo tiene que realizar como mínimo
sobre dos o más posibilidades. En un Organismo esa decisión es
totalmente diferente.
Primero,
porque no depende de una sola persona, sino de varias y segundo
porque las posibilidades de decisión, devienen de los análisis de
cada una de las personas que va a intervenir en la toma de
decisiones. O sea, el fenómeno es mucho más complicado. Se dice que
el dirigente de una actividad tiene como su principal trabajo, el
tomar decisiones.
¿Y que le
significa a la actividad que dirige? Pues significa que tiene que
decidir después de un profundo y análisis conciente: QUÉDEBE
HACERSE, QUIÉN HA DE HACERLO, CUÁNDO Y DÓNDE HACERLO y puede que
también se tenga que decidir CÓMO HACERLO.
Una toma de
decisión en una Organización se refleja en cuatro funciones
administrativas:
Planificación: Un inicio importante para que una decisión se logre
con eficiencia, y Ud. lector puede pensar, que es totalmente lógico,
pero lo invito a que haga conmigo un ejercicio que va a consistir en
recordar alguna decisión que haya tenido que tomar en la actividad
que dirige y responder si tuvo en consideración o no:
ü
¿Su organismo tiene definida sus misiones, objetivos y acciones para
cumplirlas?
ü
¿A partir de ella tiene definido los objetivos a largo, mediano y
corto plazo?
ü
¿Ante un determinado objetivo, se ha planteado una Estrategia a
seguir?
ü
¿Esa Estrategia es factible de alcanzar, de acuerdo a la situación
existente, en el momento de ponerla en práctica?
ü
¿Las metas individuales de los que garantizan el cumplimiento de esa
Estrategia, son factibles de cumplir, o son demasiado altas?
Pasemos a la
segunda dependencia que está implicada en una toma de decisiones.
Organización:
Se tienen las misiones, objetivos y acciones ya definidas en una
Organización y además una Estrategia, pero continúe recordando si:
¿Si la
Estructura existente, permite que la Estrategia pueda cumplirse?
¿Qué grado de
centralización debe señalar la decisión, en el cumplimiento de la
Estrategia en cuestión?
¿El contenido
de los puestos de trabajo implicados, permite que el cumplimiento
pueda realizarse sin problemas?
¿El personal
designado para cada puesto, tiene la suficiente preparación?
¿Está Ud.
Preparado para si se detecta que la estructura existente requiere
cambios parciales o totales, aceptarlas?
Y si hasta aquí
le han sido útil estas preguntas, continuemos haciendo lo mismo en
las dos funciones que nos faltan.
Dirección: Hay
que recordar que existe un binomio muy importante para realizar
cualquiera actividad en la vida y cuando uno de los dos términos no
juega armónicamente con el otro, el problema surge rápidamente.
Nos referimos a
los términos Forma y Contenido. Dirigir solamente no es decir que
hacer (contenido), sino convencer a los que lo tienen que hacer
(forma). O sea, motivar y convencer la importancia que tiene lograr
lo orientado, y para ello, tengo que percatarme si:
¿He analizado
si todos los trabajadores están motivados en la tarea?
¿Si hay falta
de motivación, como manejo esa situación?
¿Si hay que
hacer algún cambio, cómo se afecta la productividad individual y
colectiva?
¿Cómo líder,
que estilo de dirección utilizo, ante una determinada situación?
Y llegamos a la
última función, El Control. Y esta etapa que puede lucir muy
evidente, es el último eslabón de esta cadena, por donde fracasan
muchas decisiones.
¿En su decisión
contempló cómo va a medir el cumplimiento individual y
organizacional?
¿Cuáles de las
actividades que intervienen en la decisión, debe ser controladas?
¿Cómo deben
controlarse estas actividades?
¿Ante la
detección de un incumplimiento, es significativo?
¿Qué medidas se
tomarán?
¿La actividad
que dirijo se desempeña en forma efectiva?
¿Si no es así,
qué hacer?
Otro elemento a
tomar en consideración es la Racionalidad en la toma de decisiones.
Ud. puede pensar mi estimado lector, que esto no hay ni que
enunciarlo, porque debe y tiene que ser así. Pero vamos a repasar
que significado tiene y si lo hace, FELICIDADES nuevamente.
¿Cuándo ha
necesitado tomar un decisión ha contado con la posibilidad de
analizar, evaluar, reunir alternativas, considerar variables,
aplicar técnicas para encontrar soluciones razonables?
Y esta
racionalidad tiene un proceso de diferentes pasos, que no creo
ocioso presentarlo:
1.
Hay que determinar si hay verdadera necesidad de tomar una
decisión
Antes de
decidir, piense si el problema realmente existe o es una disparidad
entre lo que se desea y la realidad actual y si existen las
condiciones reales para lograrlo.
2.
Identificar los criterios de decisión
Hay que tomar
la decisión, entonces hay que tomar los criterios importantes para
esa decisión. Por ejemplo en un comprador los criterios de decisión
pueden el precio, el modelo de un equipo. En otro, puede ser la
marca, el tamaño, su imagen y el presupuesto.
3.
Asignar peso a los criterios
Se tienen
varios criterios, pero no todos tienen igual importancia. Entonces
hay que ponderar cada uno de ellos. Como por ejemplo en el ejemplo
anterior, el presupuesto es primario.
4.
Desarrollar todas las alternativas
El decidor
tiene que tener una lista de las alternativas posibles para la
solución de un problema.
5.
Hay que evaluar esas alternativas
Permítame
volver en una definición sencilla sobre ¿qué es la toma de
decisiones?
UN PROCESO DE
DEFINICIÓN DE PROBLEMAS, RECOPILACIÓN DE DATOS, GENERACIÓN DE
ALTERNATIVAS Y SELECCIÓN DE UN CURSO DE ACCIÓN.
Dicen algunos
estudiosos que he revisado, que este proceso no puede considerarse
completo. Deben existir ciertas precondiciones que deben cumplirse.
¿Cómo sabemos si se cumplen? Pues cuando respondamos afirmativamente
a 4 preguntas.
1.
¿Existe una diferencia entre la situación presente y las
metas deseadas?
2.
¿El responsable de tomar la decisión está consciente del
significado de la diferencia?
3.
¿El responsable de tomar la decisión se siente motivado a
actuar para eliminar la diferencia?
4.
¿El responsable de tomar la decisión cuenta con los recursos
necesarios (capacidad y dinero, por ejemplo) para actuar a favor de
la eliminación de la diferencia?
Y por
supuesto a las precondiciones le suceden condiciones que no son más
que un reflejo de las fuerzas de los sucesos y hechos que el decidor
no puede controlar, pero que pueden influir en que las decisiones
tomadas fructifiquen o no.
Esas fuerzas
pueden ser: tecnologías nuevas, nuevos competidores, nuevas leyes y
se deben tratar de estimar sus impactos, porque se harán sentir más
tarde o más temprano.
Citemos
algunas condiciones en las que se tienen que tomar decisiones y
pensemos si en el pasado, en una toma de decisión la tuvimos en
cuenta. Siempre este tipo de ejercicio que hemos propuesto a lo
largo de este material, creo que nos ayuda a comprender mejor lo
hasta aquí planteado.
Condición
Certidumbre:
Si existe esa condición quiere decir que los decisores tienen plena
información del problema, sus posibles soluciones son obvias y son
claros y posibles los resultados de cada decisión tomada. Si hay
esas condiciones también quiere decir que se puede prever o
controlar sus resultados.
Condición
de Incertidumbre:
En el caso de existir esta condición, contraria a la anterior, el
decisor no dispone de toda la información necesaria y por lo tanto
no pronosticar que probabilidad van a tener las diferentes
soluciones alternativas que se propongan.
Puede que el
decisor no pueda llegar a definir concretamente un problema y por lo
tanto es más difícil aún, los pronósticos de resultados. Se dice que
las soluciones que aparezcan pueden ser ambiguas e inusuales.
Pero si
alguien piensa que esta condición si aparece, debemos desechar su
análisis, es un error. Es una condición fácil de aparecer en
cualquier proceso de toma de una decisión, pensemos cuando
enfrentamos una nueva tecnología, un nuevo mercado o un nuevo
problema social. Entonces es la hora de que los profesionales de la
organización en cuestión enfrenten mediante investigaciones
enfrenten esta situación.
Muchas veces
se enfrenta un proyecto con un alto nivel de investigación y
planificación, antes de comprometerle recursos. No hay nada que
inquiete más a un decisor, que no le sea posible un pronóstico.
Alguien dijo, muy ilustrativamente:
“Si
dispusiéramos hoy del periódico de mañana, gran parte de los hechos
reportados, no hubieran ocurrido”
Condición de
riesgo:
Es la condición en que se define el problema en cuestión.
Probabilidad de que ocurran ciertos hechos. Se puede pensar que el
problema y sus soluciones alternativas se encuentran entre tener
toda la información y definición y su carácter inusual y ambiguo.
Una información
confiable influye en el nivel de riesgo y en que el decisor puede
usar la probabilidad objetiva y subjetiva para estimar el
resultado.
Pero también
los que tomamos decisiones debemos conocer que ante la necesidad de
tomar una decisión es importante conocer de qué tipo es:
Decisión de
Rutina:
Son aquellas que responden a problemas y soluciones alternativas que
son conocidas y definidas. ¿Qué quiere esto decir? Que las
soluciones pueden ser encontradas en reglas y normas previamente
establecidas, debido a que su ocurrencia es frecuente.
No obstante el
decisor siempre debe estar alerta de que en el problema, no se haya
producido algún cambio en las causas que produjeron la adopción de
las soluciones que plantean las reglas. Recordar el refrán EN LA
CONFIANZA ESTÁ EL PELIGRO. O sea la habitualidad siempre hay que
observarla, porque “el mundo es muy cambiante”.
Decisión
Adaptativa:
La necesidad de tomar una decisión de este tipo surge, cuando se
presentan problemas que no son usuales y por lo tanto es parcial su
conocimiento, al igual que sus soluciones alternativas.
Pueden devenir
de que tengamos que revisar una decisión anterior, de prácticas
rutinarias. Por eso, el decisor no debe, como dice el refrán,
“dormirse en los laureles”, porque tiene normas, reglas, etc. La
“mejora continua”, es regla que garantiza la “Calidad Total” de lo
que hacemos.
Y esa mejora
continua se logra si se mantiene constante diagnósticos de lo que
hacemos en cuanto a: procesos técnicos, de organización y de
administración. Como dijimos anteriormente en un mundo en que el
desarrollo de la Ciencias y las Tecnologías están en constante
desarrollo, ningún proceso puede permanecer estático, sin cambios.
Lo mismo que
esa dinámica se manifiesta en que pueden hacerse viejo las
tecnologías en la mesa de sus proyectistas, las decisiones que para
un momento fueron buenas, tiempos breves pueden hacerlas
inefectivas. ¿Por qué? Porque el fenómeno de la competitividad es un
acelerador constante en cualquier proceso.
Pensemos que
todo este desarrollo del que hablamos tan rápido como el que se
vive, no son más que productos de las Necesidades, Motivaciones e
Intereses, sociales, familiares e individuales que se ha creado el
ser humano y para darnos cuenta de su velocidad baste estudiar el
tiempo en que se produce un cambio, en sus formas de vida.
En la
consecución de mejoras se debe lograr:
1.
Que el producto o servicio ofrecido tenga más valor que el
anterior.
2.
Que se hayan reducido errores, defectos y desperdicios
3.
Ser sensibles a los cambios y experiencias de los clientes.
4.
Lograr una mayor eficiencia y productividad en los recursos
empleados.
Decisión
Innovadora:
Estas son tomadas a partir de que se detectan problemas inusuales y
ambiguos y el desarrollo de excepcionales o creativas soluciones
alternativas. Hay que tener mucho cuidado, porque pueden significar,
que de su toma en adelante, haya una ruptura absoluta con el pasado,
todo es nuevo.
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