A finales del siglo XX la opinión de que Internet acabaría con los medios de comunicación
tradicionales estaba bastante extendida. Los grandes grupos de comunicación llevan años
enfrentándose a la necesidad de actualizar la forma de presentar la información y de aprender
nuevos lenguajes para transmitirla al usuario.
La mayor parte de los medios que apostaron por Internet desde el principio no tuvieron muy claro
como conseguir un producto apto para el consumo digital. El camino real es el establecido por la
divergencia entre los dos soportes, el de papel y el de Internet, al contrario de lo que ocurre hoy,
las redacciones de los diarios absorben la Web cuando debe ser al revés.
La Web es el medio de comunicación más democrático. El cibernauta elige qué sitios visitar o qué
contenidos acceder, cualquiera puede tener su propio blog y publicar las noticias que cree que son
de interés público, al contrario de lo que sucede en los medios tradicionales, lo cual evidencia que
para tener éxito al ingresar a una modalidad virtual y atraer al público, es necesario transmitir
noticias relevantes para el internauta y no solamente basarse en la versión impresa, en la radio o
en la televisión.
Esta interacción tan presente en las llamadas redes sociales, se mueve gracias a cuatro fuerzas
fundamentales: "compartir, cooperar, colaborar y participar de forma organizada".
Para algunos estudiosos del entorno (Flores, 2009) "el periodismo corre el peligro de perder su
identidad". Aunque, por otro lado, debemos ser conscientes que asistimos a un nuevo modelo de
comunicación y de información en el cual la palabra periodismo, quizás deje de tener el peso
específico que le ha caracterizado.
Los medios, y con ellos, los periodistas que llevan años trabajando en la forma tradicional, deben
tomar conciencia de este cambio, motivados por la convergencia tecnológica de los medios en un
solo soporte: la red.
Aunque a muchos pudiera parecerles, esta no es una cuestión trivial. Ejemplos de otros entornos,
como el económico, con hechos recientes que han tenido consecuencias graves, son un indicativo de
que también en el entorno de los medios todo puede suceder. Por tanto, los que quieran estar
presentes en el mundo de las redes sociales, deben saber adaptarse a estos cambios con rapidez e
incorporar dentro de sus estrategias, los nuevos códigos de comunicación que emergen con mucha
rapidez.
Los directivos deben asumir el "riesgo" de tomar decisiones firmes, audaces, seguras y rápidas.
Muchos internautas utilizan las redes sociales sin saber el verdadero concepto de la tecnología que
usan. Pero cada vez más descubren que pueden crear diferentes tipos de contenidos. Y los
periodistas deben ser los primeros en conocer estos nuevos entornos que encierran aplicaciones con
las que la nueva audiencia interactúa a diario.
Lo que hace que los medios de comunicación convencionales se vean superados por el nuevo
paradigma de la comunicación es que ahora la gente cree en la gente, las experiencias vividas y los
testimonios personales, patrimonio que antes era de los periodistas y de los medios, por lo cual el
proceso de cambios seguirá teniendo su peso, pero no en el formato de papel, sino en el digital, en
el que la calidad del contenido seguirá siendo clave, pues ha muerto la clásica vía de distribución y
el monopolio en el control del mensaje.
Las redes sociales escogen a los medios tradicionales como fuentes de información, bien a través
de las aportaciones que los propios usuarios realizan para fundamentar sus comentarios y
participaciones o bien mediante enlaces generados por estas nuevas plataformas de contenidos. Los
medios, sin embargo, son mucho más cautos, parcos y preventivos en la apertura de enlaces
exteriores. Dicho de otra manera: las redes se aprovechan directa o indirectamente del valor
informativo generado por los medios, mientras que el uso que hacen estos de la llamada Web 2.0 o
Web social es más conservador y proteccionista con respecto a su propio modelo. (Campos, 2008)
¿Por qué depender de los medios para comunicarse cuando las nuevas tecnologías y herramientas
de conexión de Internet de todos con todos ya lo permiten? Estas son un fenómeno informativo en
sí mismo: que haya foros de conversación en los que millones de personas hablan en tiempo real en
todo el mundo es un hecho sin precedentes, solo similar al nacimiento de Internet o la
generalización del teléfono móvil.
Por otro lado, el que los periodistas lo usen como altavoz, como herramienta de diálogo, refuerza
su marca personal. Y finalmente, y quizá lo más importante, es que son un medio de comunicación
más, con un crecimiento imparable, que constituyen una voz alternativa y espontánea, en la hay
miles de personas alzando su mensaje, en comunión o diferenciándose.
En una entrevista a Alan Rusbridge, director de The Guardian, en El País, de España, publicada en
Cubaperiodistas este contaba que hace cuatro años obligó a sus periodistas a usar Facebook. Dos
años más tarde hizo lo mismo con Twitter, y hoy más del 90 por ciento de sus 640 reporteros son
periodistas digitales.
Nosotros aún, en el 2010, no hemos logrado que quienes dirigen los medios tradicionales
interioricen la necesidad de sumar a todos su periodistas a este maratón informativo que son las
redes sociales, más aún, no hemos logrado que sea la Web el principal contenido de su labor, pues
para muchos es una carga adicional a la rutina productiva y no la posibilidad de ejercer la profesión
en un escenario mucho más cercano a los usuarios de la información.
No por gusto se dice que el modelo de la comunicación está cambiando, que los editores son cada
vez más dependientes de sus lectores, pues son estos quienes nos eligen como fuente de
información o, simplemente, generan por si solos contenidos que, por su actualidad y manera de
decir, nos roban el ya casi perdido protagonismo.
Cómo editar un sitio Web sin antes adentrarnos en lo que es noticia en las redes sociales, cómo
andar por un rumbo si quienes consumen nuestro producto van por otros. Cómo continuar colgando
contenidos sin que estos respondan a los intereses de a quienes están dirigidos.
El pasado mes, cuando el intento de golpe de estado en Ecuador los medios digitales
"tradicionales" cubanos no habían dado la noticia y ya en Twitter la avalancha de información sobre
el tema era indetenible. Fue esta la fuente de la que varios editores, entre los que me incluyo, nos
nutrimos en un primer momento para, como buenos rastreadores, buscar la información cierta y
objetiva que ayudara a desmantelar la campaña desinformativa. Luego, este mismo escenario sirvió
para que nuestros contenidos ganaran protagonismo.
Ejemplos como este nos permiten identificar a las redes sociales como fuentes mucho más
inmediatas que cualquier otra, aunque, por supuesto, tras el agudo sentido de un editor o periodista
capaz de darle el adecuado uso. Como estrategia de marketing, son un espacio incuestionable para
darnos a conocer y que nuestro mensaje trascienda, no ya a quienes son asiduos lectores, sino a la
mayoría que antes llegaban a nosotros a través de los buscadores.
El hecho de que nuestros contenidos converjan con un mar de informaciones generadas por los
propios usuarios, nos da ventaja, pues al ser profesionales de la comunicación, contamos con
modos de hacer y decir, que facilitan la transmisión efectiva del mensaje.
Falta, entonces, que nuestras viejas redacciones se monten sobre el nuevo escenario y hagan de
él parte de su labor periodística, y no una carga más a la ya apretada agenda de nuestros medios.
Bibliografía
1. Bernal, A. (2009). Redes sociales y medios de comunicación. [en línea]. Disponible en:
http://www.cibersociedad.net/congres2009/es/coms/redes-sociales-y-medios-de-comunicacion/831/
[11 de octubre de 2010]
2. Campos, F. (2008). Las redes sociales trastocan los modelos de los medios de comunicación
tradicionales. Revista Latina de Comunicación Social, 63, 287-293.
3. Flores, J. (2009). El potencial de las redes sociales para el periodismo. [en línea]. Disponible en:
http://www.madrimasd.org/blogs/culturadered/2009/01/13/111112. [11 de octubre de 2010]
4. ¿Influyen las redes sociales en los medios tradicionales? (s. f.). Extraído el 11 de octubre de 2010
desde http://infotarget.com/2010/05/25/%C2%BFinfluyen-las-redes-sociales-en-los-medios-
tradicionales/
5. Montero, V. (2009). Medios de comunicación y redes sociales, de la mano en la Campus Party de
Valencia. [en línea]. Disponible en: http://www.rtve.es/noticias/20090729/medios-comunicacion-
redes-sociales-mano-campus-party-valencia/286936.shtml [11 de octubre de 2010]
6. ¿Obligar o convencer a las redacciones para que usen las redes sociales como fuentes de
información? (s. f.). Extraído el 11 de octubre de 2010 desde
http://www.cubaperiodistas.cu/noticias/septiembre10/15/10.htm
7. Redes Sociales en Internet. (s. f.). Extraído el 11 de octubre de 2010 desde
http://www.maestrosdelweb.com/editorial/redessociales/
8. Vargas, E. (2010). ¿Por qué para El País de España las redes sociales son importantes? [en línea].
Disponible en: http://www.clasesdeperiodismo.com/2010/10/ 04/%c2%bfpor-que-para-el-pais-de-
espana-las-redes-sociales-son-importantes/ [11 de octubre de 2010]
Redes sociales: instrumento para la labor editorial
MSc.Roberto Carlos Delgado
Editor del sitio www.invasor.cu