La Tecla © fundado el 18 de diciembre de 2002 Sitio de los periodistas cubanos para el debate y reflexión sobre temas teórico-profesionales patrocinado por la Delegación Provincial en Ciego de Ávila de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) Director: Filiberto Pérez Carvajal
Géneros de Opinión: en busca de palabras que ayuden a mirar
Con el surgimiento de las publicaciones impresas, las clases dominantes tuvieron a su alcance una  nueva forma de hegemonía para moldear y condicionar a las grandes masas según su voluntad. En tal sentido, el ejercicio de la opinión en los medios de comunicación se convirtió en un poderoso aliado que aún hoy, constituye un arma de doble filo, de acuerdo con las posibles intenciones del emisor (política, económica, cultural, etc.). Convencido de esta realidad, José Martí con su peculiar visión, prevé desde su contexto histórico las posibles implicaciones hegemónicas de la prensa cuando escribe: "El periódico es una espada y su empuñadura a razón. Sólo deben esgrimirla los buenos, y no ha de ser par para el exterminio de los hombres, sino para el triunfo necesario sobre los que se oponen a la libertad y el progreso." (Becali, 1976: 296). La opinión: una vuelta a las raíces Sobre las raíces de los géneros de opinión existe diversidad de criterios, el investigador Gerhard Schiesser (1988), autor del libro El comentario, el uso de sus elementos en el periodismo, las atribuye a los comentarios que de la guerra de los galios realizara el emperador romano Julio César (101-144 a.n.e). Sin embargo, el teórico Edmundo González Blanco (1919), señala a los diarios de Roma, pues ya antes del César (101-144 a.n.e), eran redactados por el Pontífice los nombrados Comentaru Pontificum, documentos generalmente con  carácter político, secretos o públicos. (González, 1919 citado en Bastón, 2001).   Mientras, Schiesser (1988), plantea que en los primeros tiempos de la prensa el comentario predominaba sobre todo en temas relacionados con la política y la religión para trasmitir ideología a las grandes masas. Con la llegada de los adelantos tecnológicos como el ferrocarril, en el siglo XIX, el periodismo, convertido en industria, se aleja de la visión personal de los hechos y se produce por primera vez la clásica división entre las noticias y los comentarios, para los que el periódico reserva una página especial: de opinión o editorial. Pero, es a partir de 1980, sobre todo con la aparición del periódico USA Today, que el periodismo de opinión recupera terreno como una alternativa contra la pérdida de lectores provocada por el auge y desarrollo de los medios audiovisuales. Géneros periodísticos. Breve génesis El surgimiento de los géneros periodísticos se ha perfilado a través de la historia según las características sociopolíticas de cada época. Sin embargo, no es posible enmarcarlos dentro de una definición en particular: "Este ha sido justamente una de las características de este oficio: la negativa persistente a ser encasillado en fórmulas" (Gargurevich, 1982: 13.) En el periodismo no existen reglas fijas. Ahí radica la diversidad de conceptos y teorías. Los doctores Joseph María Casasús y Luis Núñez (1991), en el texto Estilo y géneros periodísticos, plantean: "durante siglos, antes de la aparición del "lenguaje periodístico", se destacaron nítidamente dos formas de presentar los hechos: el "relato homérico o nestoriano" (presentar los hechos según su importancia decreciente, es decir, colocar en los primeros párrafos lo más importante) y el "relato cronológico", es decir según su aparición en el tiempo" (Casasús y Núñez, 1991: 13). Con el tiempo, los relatos cronológicos tomaron la supremacía. Este fue su rasgo distintivo hasta mediados de 1800. Algunos críticos consideran que la imprenta no fue la progenitora del periodismo y sí de la publicidad y la propaganda. En líneas generales, la mayoría de los investigadores consultados coinciden en la existencia de tres etapas en las que se encuentran: el periodismo ideológico al servicio de ideas políticas y religiosas, el periodismo informativo y el periodismo de explicación. De los autores y sus clasificaciones La polémica que encierra la opinión hace de su definición un tema controversial, aunque existen elementos a tener en cuenta como la eficacia de los títulos, la posición dentro de la página, la periodicidad, y la firma del periodista. "El periodismo no es solamente la transmisión o la comunicación de noticias de actualidad, sino también la comunicación de ideas, opiniones, juicios críticos, orientación" (Benítez, 2006). En concordancia, Julio García Luis (2001), define a géneros de opinión como aquellos en los que casi siempre de forma directa, el periodista comenta, analiza o expone sus propios puntos de vista respecto a un determinado tema o situación. Gerhard Schiesser (1988), considera que comentar es un medio esencial adoptado por los periódicos para realizar la guía ideológica de las grandes masas de lectores. Pero no está exclusivamente limitado al comentario, por lo que incluye al editorial, el relato de testigo presencial, la noticia y los folletines o la glosa. El peruano Juan Gargurevich clasifica a algunos géneros de opinión con "personalidad informativa": artículo editorial, articulo comentario y la crítica. A otros les da una categoría "puramente ocasional" y de entretenimiento: ensayos de tribuna libre, artículos de humor, costumbristas, ensayos doctrinales, artículos de divulgación histórica. En cuanto a los rasgos distintivos, una de sus características radica en que se producen a raíz de un suceso noticioso, aunque no actúan directamente sobre él. Los textos tienen estructuras para facilitar la escritura, lectura y comprensión desde diferentes perspectivas. Sobre los géneros de opinión, la mayoría de los teóricos proponen el planteamiento del tema, luego el estudio de este, y por último las conclusiones y soluciones. Aunque, el orden puede ser flexible en dependencia del estilo del periodista. La argumentación tiene vital importancia, ya que siempre conviene explicar todas las aristas e implicaciones presentes o futuras del hecho. "Establecer una relación entre el precedente (un acontecimiento noticioso, en la mayoría de los casos cuando se trata de un texto periodístico de opinión)" (Armañanzas y Díaz Noci, 1996: 133). En ello también influye el manejo de las fuentes, que ha decir del investigador Bastón Chills, enriquecen la credibilidad del trabajo periodístico y permiten un análisis más profundo del tema en cuestión, a partir de diferentes visiones del mismo. (Bastón, 2001: 32) Otro factor fundamental en la estructura de un texto periodístico es el título. Un buen encabezado atrae la atención del lector desde el primer momento y garantiza la lectura. Tomas Lapique (1973), asegura que, por lo tanto, debe ser un resumen claro y sugestivo de la idea a desarrollar. Señala que de acuerdo a la idea que expresan pueden ser genéricos, noticiosos, llamativos y sensacionalistas. García Luis (2001), por su parte, agrega a los llamativos los enunciativos, exhortativos e informativos. El planteamiento del tema también exige originalidad y concisión. Constituye otro punto clave, no solo  para atrapar al lector, sino para mostrar, desde el principio, el hilo conductor de la trama. García (2001), plantea que las entradas pueden ser mediante una afirmación concisa, interrogación, proposición enigmática o paradójica; una anécdota, nota irónica o humorística; una información, cita, o sentencia o frase famosa. Pero si la apertura exitosa del texto requiere de maestría profesional, los finales no llevan menos. Actúan como cierre de las ideas tratadas y en ellos recae, en gran medida, el impacto final del mensaje. "El final debe tener brillo, sin ser estridente. (…) Ha de tener la virtud de resumir lo más esencial del artículo, pero sin reticencia, sin didacticismo y sin lugares comunes" (García, 2001: 15).  Los géneros opinativos le permiten al lector construir su propio criterio a partir del enfoque de los hechos que plasma el periodista desde de su visión de la realidad. Por lo tanto, además de la capacidad creativa, el profesional de la palabra requiere de una gran dosis de seriedad y de preparación a la hora de fundamentar y respaldar su juicio ante la sociedad en aras de ser auténtico, pero sobre todo, creíble. Bibliografía   1. Aldunate, A. F. y M. J. Legaros. (1989). Géneros periodísticos. Chile 2. Armañanzas, E. y J. Díaz Noci. (1996). Periodismo y argumentación. Géneros de opinión. Bilbao. Universidad del País Vasco. 3. Bastón, A. (2001) Los géneros periodísticos en los programas informativos de la radio en Ciudad de La Habana. Tesis de maestría. La Habana. Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana. Benítez, J. A. (1983): 4. Técnica periodística. La Habana. Pueblo y Educación. 5. Becali, R. (1976). Martí  corresponsal. La Habana. Editorial Orbe. 6. Benítez, J. A. (1983) Técnica periodística. La Habana. Pueblo y Educación. 7. Buendía, M. (1989) Ejercicio periodístico. La Habana. Pablo de la Torriente. 8. Casasús, J. M. y  L, Núñez (1991). Estilo y géneros periodísticos. Barcelona. Ariel Comunicación. 9. Cepero, L. (1995) Los géneros de opinión en el periodismo deportivo de la Agencia deInformación Nacional y Prensa Latina. Trabajo de Diploma. La Habana. Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana.
Zuzel Santana Echemendía Periodista del semanario Invasor
"Estamos entrenados para no ver. Estamos entrenados para no vernos. Yo quisiera escribir una literatura que ayude a mirar. ¿En que consiste el oficio de escribir? En la búsqueda de palabras que ayuden a mirar." Eduardo Galeano
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